Pequeñas delicias culinarias

Sabor, textura y presentación. Estos son los tres conceptos que siete restauradores de reconocido prestigio en la provincia y Valladolid valoraron durante la cata profesional de los 37 pinchos participantes en el festival «Toro se va de tapas», organizado por la Agrupación de Hosteleros en colaboración con la CEOE , y que será clausurado el domingo. El teatro Latorre acogió en la noche del pasado lunes esta cata profesional en la que los cocineros, además de probar las propuestas gastronómicas, destacaron la calidad de los productos de la tierra que, en muchos casos, son la base de los pinchos que concurren al concurso.

Para esta cata profesional, la organización puso a disposición de los hosteleros el bar de la plaza de toros, anexo al teatro, en el que pudieron preparar al instante las tapas, sobre todo, aquellas que se sirven calientes para que el experto jurado pudiera apreciar el contraste de sabores y las diferentes texturas. En esta cata profesional participaron restauradores de la talla de Antonio González de las Heras, propietario del restaurante «El Rincón de Antonio»; Pedro Mario Pérez de «El Ermitaño» en Benavente; José Francisco Campanario del restaurante «Casa Aurelia» en Villaralbo o José Antonio González del restaurante «La Chopera» de Puebla de Sanabria.

Otros tres cocineros de reconocido prestigio como Dámaso Vergara del restaurante «Dámaso» en Puente Duero, Herena Esbec de «La Baraka» y Agustín Gamazo del restaurante «El Chivo» de Morales de Toro, completaron el exigente jurado.

Una por una, las tapas fueron servidas a los restauradores que, en una ficha de cata, plasmaron su puntuación en tres apartados como el sabor, la textura y la originalidad de la presentación. La suma de todas las puntuaciones servirá para conceder los cuatro premios que, en esta edición del festival, concederá el jurado profesional, aunque los ganadores no se conocerán hasta la cena de clausura del certamen que se celebrará en Toro el 20 de junio.

Tras casi tres horas de cata, los expertos cocineros coincidieron al señalar que, en esta edición del festival gastronómico, los hosteleros han apostado mayoritariamente por la cocina tradicional, frente a la «innovación», aunque también cuestionaron, en algunos casos, el tamaño de los pinchos y que, a su juicio, debe limitarse a «dos o tres bocados» con el objetivo de que los clientes puedan probar hasta el domingo todas las tapas que participan en el festival.

No obstante, los restauradores resaltaron el «esfuerzo» realizado por ofrecer a los ciudadanos y a los visitantes una amplia variedad de tapas y, para próximas ediciones, instaron a los hosteleros a aprovechar la calidad de productos de la zona y a utilizar más productos de temporada. Del mismo modo, reconocieron abiertamente que iniciativas como este festival de tapas son muy importantes para dinamizar un sector que, como otros, está sufriendo los efectos negativos de la crisis económica, para que «la gente salga a la calle» y para «animar el consumo en los bares y restaurantes». En este punto, recordaron que en la provincia de Zamora, el sector servicios es uno de los que más empleo genera.

Durante esta cata profesional, el público que se congregó en el teatro Latorre de Toro también pudo disfrutar de la preparación en directo del cóctel «Tacones lejanos» que el hostelero Óscar Díez ha concebido con motivo de este festival, aunque no participa en el concurso. Para este cóctel, Díez utiliza como base un vino tinto de la Denominación de Origen con un ligero paso por barrica.