Zamora sobre los platos

«En cinco años muchos de estos alumnos estarán cocinando en sus restaurantes y esperemos que entonces se acuerden de los consejos recibidos durante estos últimos días».

Antonio González, del Rincón de Antonio en Zamora, resumió así el objetivo principal de este intercambio gastronómico que ha tenido lugar esta semana en la Escuela de Hostelería de Santo Domingo.

Zamora y La Rioja más cerca que nunca – «y así lleva siendo desde hace diez años»– gracias a esta iniciativa de la cocina formativa que pretende ayudar a los alumnos a ser mejores cocineros ampliando sus conocimientos y mostrando todo su potencial en la elaboración de un menú que luego fue presentado a un importante grupo de comensales, que acabó convencido de las virtudes de los productos zamorano y de las cualidades de la cantera de chefs riojanos.

17 productos para el menú

«En total hemos venido hasta aquí con 17 productos diferentes que han sido explicados uno a uno para luego cocinar este menú tan zamorano por unos muchachos que tienen un gran futuro por delante».

Las palabras de Paco García, el segundo chef zamorano en esta lección magistral, ponen en valor este intercambio, porque «no sólo nosotros les enseñamos cosas, ellos, sin pretenderlo, nos guían hacia nuevas formas de trabajar que luego aplicamos en nuestros lugares de trabajo; es lo bueno de estar en contacto directo con la formación, con las nuevas generaciones».

Bajo la guía de estos dos importantes chefs zamoranos, los alumnos de la Escuela de Hostelería elaboraron un amplio menú donde tuvieron presencia fundamental el chorizo, el queso, la ternera de Aliste, las setas, las legumbres, el lechazo y hasta la harina de Zamora, sin olvidar, las cinco referencias enológicas que fueron catadas por los asistentes.

Un menú con creaciones tan interesantes como el hígado de ternera de Aliste con verduras y queso zamorano con el que se abrió este festival cocinado por estos alumnos que entraron en contacto directo con una materia diferente a la que habitualmente trabajan, lógicamente más riojana, más cercana.

«Estas acciones sirven para que ellos observen la importancia de saber qué se hace en otros lugares, cómo se trabaja y qué productos pueden encontrar en otras regiones», reconoce Antonio González.